¡Hola, amigas! Hoy aprenderemos a confeccionar unos preciosos posavasos de girasol en fieltro, con pétalos amarillos, centros marrones de aspecto acolchado, hojas verdes y pequeñas margaritas blancas. Son una manualidad alegre y campestre que queda muy bonita sobre la mesa de la cocina, especialmente cuando la combinamos con manteles o servilletas de cuadros.
Vamos a preparar un juego de cuatro posavasos utilizando unos pocos moldes reutilizables. No hará falta imprimir una hoja para cada pétalo: con una sola plantilla podremos cortar todas las piezas. También les explicaré cómo lograr que el centro quede lo bastante plano para apoyar una taza con estabilidad.
Antes de empezar: el fieltro sintético común puede deformarse con temperaturas elevadas. Si queremos usar los posavasos con tazas calientes, debemos escoger materiales cuya resistencia al calor sea adecuada y probarlos previamente sobre una superficie que no se dañe. No son agarraderas ni salvamanteles para ollas, sartenes o recipientes recién retirados del fuego. Los botones decorativos y adornos voluminosos son preferibles solo en piezas de exhibición.

Medidas aproximadas de cada posavasos
Para apoyar cómodamente una taza de café, proponemos girasoles de 17 a 19 cm de diámetro total, incluyendo pétalos y hojas, y un centro estable de unos 8 a 9 cm de diámetro.
- Centro marrón del girasol: un círculo de aproximadamente 8,5 cm de diámetro.
- Pétalo amarillo: alrededor de 5 × 3 cm, afinado en la punta.
- Cantidad orientativa: de 9 a 11 pétalos por girasol, según cómo se distribuyan.
- Base circular trasera: unos 11 a 12 cm de diámetro, para sujetar las raíces de los pétalos.
- Hojas verdes: de 5 a 7 cm de largo; dos o tres por posavasos.
- Margarita blanca pequeña: de 3 a 4 cm de diámetro, opcional.
- Grosor recomendado para una versión práctica: lo suficientemente firme para sostener una taza sin que el centro forme bultos.
Las medidas son orientativas. Antes de cortar toda la tela, colocaremos nuestra taza sobre el círculo central dibujado en papel para comprobar que la base de la taza quede completamente apoyada.

Materiales necesarios
- Fieltro amarillo girasol y amarillo mostaza para los pétalos.
- Fieltro marrón oscuro y marrón chocolate para los centros.
- Fieltro verde oliva y verde salvia para las hojas.
- Fieltro blanco o crema para las margaritas pequeñas.
- Fieltro firme para las bases; si serán de uso práctico, escogeremos fieltro de lana o material textil con resistencia al calor adecuada para el uso previsto.
- Hilo de bordar amarillo, beige, marrón y verde para las nervaduras y las puntadas decorativas.
- Tela de algodón o una base de corcho apta para posavasos, opcional, para reforzar la parte inferior.
- Aguja, tijeras, marcador borrable, papel, regla, alfileres o pinzas.
- Un pequeño círculo de tela para el centro de las margaritas; botones de madera solo si los posavasos serán decorativos.
- Pegamento textil, opcional y únicamente si es compatible con los materiales y el uso previsto.
Si optamos por una base de corcho, comprobaremos que el adhesivo y el sistema de unión sean adecuados para contacto indirecto con tazas calientes. En general es preferible coser las piezas textiles, dejando el centro plano.

Moldes: solo tres formas reutilizables
No necesitamos muchos moldes para preparar este juego. Dibujaremos un pétalo, una hoja y una flor pequeña. Para los centros y las bases simplemente trazaremos círculos del diámetro indicado con ayuda de un compás o de un plato y una tapa del tamaño adecuado.
Para hacer cuatro posavasos cortaremos unos 40 pétalos en total, ajustando la cantidad después de presentar el primer girasol. El mismo patrón de pétalo se utiliza una y otra vez. Con el de hoja haremos de 8 a 12 hojas verdes y con el de margarita repetiremos solo las flores pequeñas que deseemos añadir.
En las piezas planas aplicadas con puntada de festón, podemos cortar directamente la silueta final. Si realizamos una unión que deba voltearse, añadiremos el margen de costura correspondiente.

Tutorial paso a paso
Paso 1. Dibujamos la base del girasol
Sobre papel trazamos un círculo de unos 11 a 12 cm para la base trasera y otro de 8,5 cm para el centro visible de color marrón. Los presentamos uno sobre otro: la base grande quedará parcialmente cubierta por los pétalos, mientras que el centro marrón será la zona donde apoyaremos la taza.
Comprobamos que la taza elegida entre por completo dentro del círculo marrón. Si tiene una base grande, aumentaremos el diámetro central antes de seguir.
Paso 2. Preparamos un solo molde de pétalo
Dibujamos un pétalo alargado de aproximadamente 5 cm de largo por 3 cm de ancho. Debe tener una base algo estrecha, una zona central más ancha y la punta suavemente marcada. Cortamos la plantilla en papel y la repetimos sobre fieltro amarillo y mostaza.
Para empezar podemos preparar diez pétalos por girasol, alternando ligeramente los tonos. Si deseamos pétalos con relieve, podemos usar dos capas finas por pétalo, pero la versión plana será más fácil de lavar y de utilizar con tazas.
Paso 3. Bordamos las nervaduras de los pétalos
Antes de unir los pétalos a la base, bordamos una línea central con hilo amarillo claro o crema. Podemos añadir una o dos puntadas oblicuas cortitas a ambos lados para imitar las nervaduras.
Si utilizamos dos capas, cosemos sus bordes con puntadas pequeñas sin introducir relleno grueso. Conviene que los pétalos mantengan una forma suave, sin bultos que puedan levantar la taza.

Paso 4. Distribuimos los pétalos alrededor
Colocamos la base circular de fieltro sobre la mesa y distribuimos los pétalos a su alrededor, apuntando hacia fuera. Superponemos ligeramente sus raíces para que no queden huecos entre ellas. Cuando nos guste la distribución, sujetamos las piezas con alfileres o pequeñas puntadas.
Procuramos que el girasol se vea equilibrado desde todos los lados. Es más fácil corregir su forma en este momento que después de coser el centro.
Paso 5. Cosemos los pétalos a la base
Con hilo amarillo o marrón, sujetamos la parte interior de los pétalos a la base circular. Realizamos varias puntadas pequeñas en las raíces para que no se desprendan. Estas puntadas quedarán ocultas bajo el centro marrón.
Repetimos el proceso con los cuatro girasoles, pero primero terminaremos uno para comprobar que el tamaño y la forma sean los que buscamos.
Paso 6. Cortamos y colocamos el centro marrón
Recortamos un círculo marrón oscuro de unos 8,5 cm de diámetro. Si queremos imitar el centro tejido de la imagen, podemos cortar otro círculo fino en un marrón diferente y bordar líneas cruzadas para crear un efecto de cuadrícula.
El centro debe quedar lo más plano posible. Evitamos aplicar bolitas gruesas, nudos grandes o relleno voluminoso, porque podrían hacer que la taza se tambalee.

Paso 7. Bordamos la textura de las semillas
Sobre el círculo marrón marcamos líneas diagonales que se crucen formando pequeños rombos. Las bordamos con hilo mostaza o beige, realizando puntadas cortas y regulares. También podemos combinar tonos marrones para dar profundidad.
Colocamos el círculo ya decorado en el centro del girasol, cubriendo las raíces de los pétalos, y lo cosemos por el contorno con pequeñas puntadas de festón. Revisamos que el centro quede firme y nivelado.
Paso 8. Preparamos las hojas verdes
Dibujamos una hoja ovalada con extremos puntiagudos de unos 6 cm de largo. Repetimos la plantilla sobre fieltro verde oliva y salvia, cortando entre dos y tres hojas por posavasos. Bordamos una línea central en crema y dos o tres nervaduras hacia los lados.
Colocamos las hojas detrás de algunos pétalos para que sobresalgan ligeramente. Podemos distribuirlas en grupos pequeños, sin cubrir demasiado el girasol.
Paso 9. Hacemos las margaritas blancas
Para darles un toque delicado, confeccionaremos una pequeña margarita en una esquina de cada girasol. Utilizamos un molde de cinco pétalos en fieltro blanco o crema y un circulito amarillo o marrón para su centro.
Cosemos los pétalos entre sí y fijamos el centro con hilo del mismo tono. Si el posavasos se va a utilizar habitualmente, es mejor dejar la flor plana y colocarla fuera del área central donde descansará la taza. Los botones de madera solo los utilizaremos en la versión decorativa.
Paso 10. Unimos las hojas y las margaritas
Sujetamos las hojas por detrás de la base y cosemos las margaritas sobre los laterales, procurando que sus pétalos no sobresalgan demasiado ni estorben al apoyar la taza. Alternamos la posición de las flores entre los cuatro posavasos para que el conjunto tenga un aspecto natural.
Comprobamos que todos los adornos estén bien asegurados y no se desprendan al mover las piezas.

Paso 11. Colocamos el refuerzo de la parte trasera
Si deseamos ocultar las puntadas de la base, cortamos otro círculo de fieltro firme o una pieza de algodón apropiada para la parte inferior. Lo cosemos alrededor de la zona central trasera, dejando que los pétalos queden libres.
Una base plana puede ayudar a que el posavasos mantenga la forma. Si optamos por corcho u otro material, debemos usar uno específicamente apto para este uso y unirlo sin crear desniveles.
Paso 12. Repetimos el proceso para los otros tres girasoles
Conservamos las mismas plantillas y cantidades aproximadas para elaborar las demás piezas. Podemos variar ligeramente el amarillo de los pétalos, la distribución de las hojas y el lugar donde coloquemos las margaritas.
Lo importante es que los cuatro tengan una zona central estable, de tamaño parecido, para que se vean como parte del mismo juego.
Paso 13. Revisamos las costuras y la estabilidad
Retiramos los hilos sobrantes, reforzamos las puntadas flojas y comprobamos que los pétalos y las hojas permanezcan en su lugar. Apoyamos una taza vacía sobre cada centro y verificamos que no se incline ni se balancee.
Para usarlos con bebidas calientes, la elección del material es fundamental. El fieltro sintético común no debe considerarse una protección térmica garantizada. No colocaremos sobre estos posavasos ollas, sartenes ni otros recipientes muy calientes, y evitaremos el contacto con llamas o resistencias.

Paso 14. Cuidamos y guardamos nuestro juego
Cuando necesiten limpieza, seguiremos las instrucciones de lavado de las telas utilizadas. Si los materiales lo permiten, podemos limpiar las manchas con un paño ligeramente húmedo y dejar secar por completo en plano. No debemos guardarlos mojados ni acercarlos a calor directo para acelerar el secado.
Podemos apilar los cuatro girasoles y sujetarlos con una cinta de cuadros para preparar un regalo bonito, indicando siempre si se han confeccionado como piezas decorativas o para un uso práctico determinado.
Consejos para que queden preciosos
- Combina amarillo mostaza y amarillo girasol para dar profundidad a los pétalos.
- Usa un solo molde de pétalo, otro de hoja y otro de flor, repitiéndolos las veces necesarias.
- Mantén el centro marrón plano: es la parte que necesita ofrecer mejor apoyo a la taza.
- El bordado mostaza sobre marrón oscuro imita muy bien la textura de las semillas.
- Las hojitas verde oliva y las margaritas crema combinan especialmente bien con manteles de cuadros azules.
- Si deseas un juego únicamente decorativo, puedes usar fieltro sintético y botones, dejando claro que no es un protector contra el calor.
- Si quieres piezas de uso frecuente, prioriza materiales apropiados, lavables y resistentes al calor previsto.
Otras manualidades para combinar con tus girasoles
Si te encantan estas flores, puedes preparar también un móvil decorativo de abejitas y girasol en fieltro. Y para seguir llenando la cocina de detalles artesanales, puedes aprender a confeccionar una agarradera de cocina con forma de vaquita.
¡Y listo, amigas! Ya tenemos un hermoso juego de cuatro posavasos de girasol, con pétalos amarillos, centros marrones y hojitas verdes. ¿Los harían todos iguales o combinarían diferentes tonalidades de amarillo?





