¡Hola, amigas! Hoy vamos a aprender cómo hacer un cojín otoñal en forma de hoja de arce, una preciosa decoración para el sofá con girasoles amarillos, bordados de ramitas, flores rojas y crema, hojas verdes y un lazo rústico.
El proyecto se confecciona con tela, fieltro y costura; no necesita crochet. Primero prepararemos la silueta grande de la hoja, después decoraremos el delantero y, finalmente, coseremos, voltearemos y rellenaremos el cojín. Las medidas son propuestas aproximadas inspiradas en la fotografía: comprueba el molde sobre papel antes de cortar las telas definitivas.

Medidas para hacer el cojín otoñal de hoja de arce
- Tamaño terminado: aproximadamente 56 cm de alto por 50 cm de ancho, incluyendo el tallo.
- Hoja de arce: cuerpo de 45 cm de alto por 50 cm de ancho y tallo integrado de unos 11 × 5 cm; cortar dos siluetas completas, frente y reverso, dejando 1 cm de margen alrededor.
- Girasoles: dos flores de unos 15 y 12 cm de diámetro, con pétalos amarillos y centros marrones de 6 y 5 cm.
- Flores auxiliares: una crema de 7 cm y otra roja de 8 cm, hechas reutilizando un mismo molde de pétalo a otra escala.
- Follaje: entre 10 y 14 hojitas de 4 a 8 cm; entre cuatro y seis ramitas finas con algunas bayas rojas.
- Lazo: cinta de arpillera o lino rústico de 40 × 5 cm y un pedacito adicional para anudarlo.
- Vivo rojo del borde: aproximadamente 190 cm de vivo flexible o cinta al bies roja con cordoncillo, ajustable al perímetro real del molde.

Materiales necesarios
- Tela de algodón grueso, lino o loneta color crema para ambas caras de la hoja.
- Retazos de fieltro o telas amarillas, mostaza, rojas, naranjas, verdes y marrones.
- Guata o relleno siliconado para el interior y un poco de entretela para las aplicaciones, opcional.
- Vivo o ribete rojo flexible para todo el contorno de la hoja.
- Hilos de coser crema y rojo, e hilos de bordar mostaza, marrón, verde, terracota y dorado.
- Cinta fina de arpillera, yute o lino para hacer el lazo central.
- Papel grande para el patrón, regla, tijeras, marcador textil, alfileres o pinzas, aguja, plancha y máquina de coser opcional.

Moldes sencillos para esta manualidad
Para evitar cargar el móvil con demasiadas imágenes, solo necesitamos tres moldes reutilizables: la silueta completa de la hoja de arce con su tallo (se corta dos veces), un pétalo ovalado para los girasoles y flores, y una hoja alargada para las aplicaciones. Repite o amplía los dos moldes pequeños para obtener distintas cantidades y tamaños. Los centros circulares, las bayas y las ramitas se miden o se bordan sin patrones individuales.

Cómo hacer un cojín otoñal en forma de hoja paso a paso
Paso 1. Trazamos el molde de la hoja
Sobre un papel grande dibujamos una hoja de arce con cinco puntas principales y entrantes suaves, de unos 45 × 50 cm. Añadimos abajo un tallo de 11 × 5 cm que salga de la misma silueta para que no necesitemos unir una pieza extra.
Paso 2. Revisamos las proporciones
Recortamos la figura de papel y la colocamos sobre un sofá para comprobar su tamaño. Redondeamos levemente las hendiduras más profundas: así será más fácil coser las curvas y voltear después el cojín sin que se arrugue.

Paso 3. Cortamos el delantero y la espalda
Marcamos el contorno sobre la tela crema y cortamos dos piezas idénticas, una delantera y otra trasera. Si hemos dibujado el patrón según las medidas finales, agregamos 1 cm de margen de costura por todo el borde, incluidas las puntas y el tallo.
Paso 4. Distribuimos las decoraciones
Extendemos el delantero con el derecho hacia arriba. Presentamos dos girasoles grandes en el centro, pequeñas flores a sus lados, hojas otoñales y un lazo cerca de la parte baja. Dejamos libre un espacio junto al perímetro para el ribete y las costuras.

Paso 5. Marcamos las nervaduras grandes
Dibujamos desde la base del tallo una nervadura central que suba hacia la punta superior, con ramificaciones dirigidas a las puntas laterales. Bordamos con punto atrás en hilo marrón claro o mostaza, trabajando con la tela todavía plana.
Paso 6. Añadimos ramitas bordadas
En los espacios libres del delantero dibujamos ramitas finas, brotes y hojitas. Bordamos tallos con hilo marrón y pequeñas hojas con puntadas verdes y ocres. No es necesario llenar toda la hoja: buscamos un aspecto delicado y equilibrado.

Paso 7. Cortamos los pétalos de girasol
Preparamos una sola plantilla de pétalo ovalado de aproximadamente 5 × 2,5 cm y otra versión reducida a 4 × 2 cm. Cortamos entre 10 y 14 pétalos amarillos para cada girasol, alternando tonalidades mostaza y doradas.
Paso 8. Preparamos los centros marrones
Recortamos dos círculos de 6 y 5 cm en tela marrón o fieltro delgado. Bordamos puntos pequeños en tonos dorados y marrones para imitar las semillas, sin añadir piezas duras que molesten al utilizar el cojín.

Paso 9. Cosemos el girasol principal
Distribuimos los pétalos en forma de corona de unos 15 cm de diámetro. Los sujetamos por su base con puntadas discretas y cubrimos sus extremos interiores con el centro marrón. Bordamos líneas finas en los pétalos para simular sus nervaduras.
Paso 10. Armamos el segundo girasol
Repetimos el proceso con los pétalos más pequeños, formando una flor de 12 cm. La colocamos ligeramente detrás y arriba del primer girasol para que ambas se distingan y parezcan un ramillete.

Paso 11. Confeccionamos las flores pequeñas
Reducimos la plantilla de pétalo y cortamos piezas crema para una flor de 7 cm y piezas rojo terracota para otra de 8 cm. Las agrupamos alrededor de un pequeño centro bordado y cosemos cada flor junto a los girasoles.
Paso 12. Cortamos hojas verdes y otoñales
Con una sola plantilla de hoja alargada, que podemos ampliar o reducir, cortamos entre 10 y 14 piezas en verde oliva, rojo y naranja. Bordamos una nervadura central sobre cada una y preparamos varios tamaños para que la composición resulte natural.

Paso 13. Fijamos el follaje
Colocamos las hojas alrededor de las flores, orientándolas hacia las distintas puntas de la hoja de arce. Cosemos sus bases y parte de sus nervaduras, dejando que las puntas se eleven muy ligeramente para crear relieve sin añadir demasiado volumen.
Paso 14. Agregamos bayas y detalles dorados
Bordamos grupos de pequeñas bayas rojas junto a algunas ramitas; también podemos coser diminutos círculos de fieltro. Distribuimos puntadas ocre y doradas por el fondo para aportar ese acabado cálido de la imagen.

Paso 15. Hacemos el lazo rústico
Formamos un lazo de dos bucles con una cinta de arpillera fina o lino. Lo acomodamos delante de las flores, junto al nacimiento del tallo, y lo cosemos firmemente al delantero. Si deseamos, bordamos unas bayitas en su centro.
Paso 16. Preparamos el borde rojo
Utilizamos vivo rojo comercial o confeccionamos uno envolviendo un cordoncillo con cinta al bies roja. Lo hilvanamos sobre el derecho del delantero, con el cordón hacia el interior de la hoja y el margen plano alineado con el borde. En las curvas interiores hacemos pequeños cortes solo en el margen del vivo para ayudarlo a girar.

Paso 17. Cosemos las dos caras
Colocamos el reverso sobre el delantero con los derechos enfrentados, dejando el vivo entre ambas capas. Cosemos siguiendo su línea de unión y dejamos una abertura de 12 a 15 cm en un tramo relativamente recto; evitamos las hendiduras y las puntas.
Paso 18. Volteamos y acomodamos las puntas
Reducimos el exceso de margen en las puntas sin tocar los hilos, y hacemos pequeños piquetes controlados en los ángulos entrantes. Damos la vuelta por la abertura y acomodamos con suavidad cada punta y el tallo, sin introducir herramientas afiladas.

Paso 19. Rellenamos el cojín
Introducimos relleno siliconado en pequeñas cantidades, empezando por las puntas y el tallo. Seguimos por el centro, procurando que la superficie quede acolchada pero no demasiado tensa y que las nervaduras y flores continúen siendo visibles.
Paso 20. Cerramos la abertura a mano
Doblamos los márgenes de tela hacia adentro y cerramos la abertura con puntada escondida, alineando el vivo rojo con el resto del contorno. Reforzamos la zona del tallo y cualquier curva que haya quedado floja.

Paso 21. Añadimos pespuntes decorativos
Si deseamos replicar los detalles de la fotografía, podemos añadir pequeñas puntadas mostaza sobre la parte visible del borde rojo. También repasamos las fijaciones de las hojas y del lazo para que no se despeguen o suelten con el uso.
Paso 22. Revisamos y decoramos la sala
Cortamos hebras sobrantes, acomodamos las flores y esponjamos suavemente la hoja hasta recuperar su forma. ¡Ya tenemos un precioso cojín de otoño en forma de hoja de arce con girasoles listo para decorar el sofá o una butaca!
Consejos para que el cojín quede bonito
- Borda y cose las flores sobre el delantero antes de unirlo al reverso.
- Suaviza los entrantes de la silueta: las hendiduras demasiado estrechas son difíciles de coser y volver.
- Utiliza un vivo cortado al bies para que siga sin tirantez las curvas de la hoja.
- Si no quieres mucho relieve, borda las flores en vez de acolchar sus pétalos.
- Basta un molde de hoja grande, un pétalo de flor y una hoja pequeña reutilizable: no hace falta imprimir círculos ni ramitas.
- Para que el cojín sea cómodo, usa centros de flores blandos y evita cuentas rígidas.
- Lava y plancha las telas antes de cortar si es necesario, siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Este cojín es decorativo; no lo coloques en cunas ni en espacios de sueño de bebés.
Variaciones del cojín en forma de hoja
Para una versión más sencilla, deja un solo girasol grande en el centro y borda las nervaduras de la hoja en hilo terracota. También puedes combinar fondo beige con flores rojas, naranjas y verde oliva, o reducir las medidas para hacer un pequeño cojín de silla.
Más manualidades de otoño para seguir aprendiendo
Puedes combinar este cojín con nuestros individuales acolchados en forma de hoja de otoño. Y si te gustan los girasoles, te encantará nuestro colgante de pared con girasoles y margaritas de fieltro.
¡Y eso es todo, amigas! Espero que se animen a confeccionar este cojín otoñal en forma de hoja de arce. Con un poco de costura, bordados y retazos de tela podemos crear una pieza que transforme cualquier rincón. Cuéntenme: ¿lo harían con girasoles amarillos o con flores rojas y anaranjadas?






