¡Hola, amigas! Hoy aprenderemos cómo hacer un colgante de pared con girasoles y margaritas de fieltro, una decoración alegre y delicada para darle vida a cualquier rincón de la casa. Combinaremos flores amarillas y blancas con hojas verdes, pequeñas flores de acompañamiento, cuentas de madera y cordones que cuelgan de una varilla. El resultado tiene un estilo artesanal, cálido y muy natural.
Esta manualidad es perfecta para aprovechar retazos y practicar costura a mano. Vamos a preparar cada flor por separado, bordar sus detalles, montar las hojas y después distribuir todo sobre varias cuerdas colgantes. No hace falta imprimir un molde para cada pétalo: reutilizaremos unas pocas formas a diferentes tamaños para simplificar el trabajo y mantener la página ligera.
Importante: las medidas son propuestas orientativas para recrear el estilo de la idea, no provienen de un patrón físico probado. Antes de cortar todo el fieltro, conviene hacer una flor de prueba y presentar los elementos sobre una mesa. Es un adorno de pared, no un móvil para cuna ni un juguete infantil, porque contiene cordones y piezas pequeñas.

Medidas aproximadas del colgante floral
Propondremos una composición de unos 50 cm de ancho y 70 a 85 cm de alto, contando la varilla y las flores suspendidas, pero sin incluir el triángulo superior de cordón para colgar. Las dimensiones se pueden reducir proporcionalmente para una pared más pequeña.
- Varilla de madera: 50 cm de largo por 1,5 a 2 cm de diámetro, con extremos bien lijados.
- Colgadores verticales: 6 tiras de cordón de algodón de aproximadamente 55, 60, 65, 70, 75 y 80 cm de longitud útil, con alturas finales ajustadas al diseño.
- Cordón superior: 90 a 110 cm para sujetar ambos extremos de la varilla y formar un triángulo de suspensión.
- Girasoles grandes: 2 flores de 16 a 19 cm de diámetro; cada una lleva entre 10 y 14 pétalos amarillos, que pueden superponerse en dos capas.
- Centros de girasol: círculos marrones de unos 6 a 7 cm de diámetro para la parte visible.
- Margaritas blancas: 2 flores de unos 12 a 15 cm de diámetro, con 8 a 10 pétalos cada una y centros amarillos de 3 a 4 cm.
- Flores pequeñas: 2 unidades amarillas de aproximadamente 5 a 7 cm de diámetro.
- Hojas verdes: entre 14 y 20 piezas de 5 a 10 cm de largo, usando un único molde ampliado o reducido.
- Botones florales colgantes: 4 a 6 piezas pequeñas amarillas o crema de 3 a 5 cm de largo.
- Cuentas: 8 a 12 cuentas de madera natural de unos 10 a 15 mm, distribuidas en diferentes cuerdas.
Las cantidades pueden adaptarse a los retazos disponibles. Lo importante es mantener dos girasoles como protagonistas, equilibrarlos con las margaritas blancas y dejar espacios libres para que los cordones también formen parte de la composición.

Materiales necesarios
- Fieltro amarillo girasol y amarillo mostaza para los pétalos y flores pequeñas.
- Fieltro blanco o crema para las margaritas y los botones florales claros.
- Fieltro marrón oscuro y marrón medio para el centro de los girasoles.
- Fieltro verde oliva, verde musgo y verde oscuro para las hojas y los tallitos decorativos.
- Varilla lisa de madera de 50 cm, previamente lijada.
- Cordón de algodón o hilo macramé de unos 3 a 4 mm de grosor.
- Cuentas de madera con orificio compatible con el cordón.
- Guata o relleno siliconado en poca cantidad para pétalos y colgantes ligeramente acolchados.
- Retazos de fieltro firme para refuerzos posteriores donde se sujetarán las cuerdas.
- Hilos amarillo, blanco, marrón, verde y crema para coser y bordar.
- Aguja de coser, aguja de bordar, tijeras, regla, lápiz, papel y pinzas.
- Pegamento textil opcional para sujetar provisionalmente adornos, sin sustituir las costuras de las piezas colgantes.

Moldes optimizados para imprimir menos
Solo necesitamos tres formas principales reutilizables: un pétalo de girasol puntiagudo, un pétalo de margarita con punta redondeada y una hoja alargada. Los mismos patrones se pueden ampliar o reducir para las flores pequeñas y los botones florales. Para crear hojas más angostas, doblamos el patrón por la mitad y recortamos un poco su anchura.
Los centros de las flores son círculos simples y no necesitan moldes: basta dibujar el diámetro indicado con compás o con la tapa de un recipiente. Las cuentas, tallitos, ramas bordadas y pequeños botones también se preparan mediante medidas directas. De esta manera evitamos subir muchas imágenes individuales que puedan ralentizar la lectura desde el celular.

Cómo hacer un colgante de pared con girasoles y margaritas de fieltro paso a paso
Paso 1. Preparamos la varilla y dibujamos la distribución
Lijamos suavemente la varilla para eliminar astillas y la colocamos sobre una mesa. Marcamos seis puntos de suspensión a distancias regulares, dejando aproximadamente 4 cm libres en cada extremo. Extendemos debajo los cordones sin anudarlos definitivamente y dibujamos un esquema donde irán los dos girasoles grandes, las margaritas, las flores pequeñas, las hojas y los adornos de las puntas. Una composición ligeramente asimétrica, con distintas alturas, suele verse muy bonita.
Paso 2. Cortamos los pétalos amarillos de los girasoles
Dibujamos un pétalo alargado de unos 7 × 3,5 cm con una punta suave. Con ese único molde cortamos de 20 a 28 piezas amarillas para los dos girasoles, ajustando la cantidad al diámetro deseado. Si queremos dar un relieve más bonito, cortamos dos capas por pétalo o usamos fieltro grueso. Reservamos algunos pétalos ligeramente más cortos para superponer en la parte delantera.

Paso 3. Damos textura y volumen a los pétalos
Sobre cada pétalo bordamos una línea central y unas puntadas cortitas con hilo amarillo mostaza. Si estamos trabajando con dos capas, las cosemos alrededor con pequeñas puntadas y colocamos apenas un pellizco de guata para dar un volumen suave; no debemos rellenarlas demasiado. Repetimos el proceso con los pétalos de ambos girasoles. El centro de cada flor quedará libre para la pieza marrón.
Paso 4. Formamos el primer girasol grande
Dibujamos un círculo de base en fieltro firme de unos 11 a 13 cm de diámetro. Distribuimos los pétalos alrededor, con las bases superpuestas y las puntas orientadas hacia fuera. Sujetamos y cosemos todas las bases al círculo, procurando que queden repartidas de forma regular. Si nos gusta una flor abundante, colocamos una segunda vuelta de pétalos ligeramente desplazada entre los espacios de la primera.

Paso 5. Cosemos el centro marrón del girasol
Cortamos dos círculos marrones de 6 a 7 cm para el centro de la flor y los unimos con festón, añadiendo una capa fina de relleno para crear relieve. Sobre el círculo delantero bordamos pequeños puntos y rayitas en amarillo mostaza y marrón claro para imitar las semillas. Cosemos el centro sobre las bases de los pétalos, ocultando todas las uniones. Repetimos los mismos pasos para el segundo girasol.
Paso 6. Cortamos los pétalos de las margaritas blancas
Preparamos un molde de pétalo blanco con punta redondeada de unos 6 × 2,5 cm. Cortamos de 16 a 20 pétalos para las dos margaritas y bordamos en cada uno una línea crema suave. Para conseguir el efecto acolchado, podemos unir dos piezas iguales con puntada fina y una cantidad mínima de guata. Si utilizamos fieltro grueso, basta una sola pieza bien bordada.

Paso 7. Armamos las dos margaritas y sus centros amarillos
Cortamos una base circular de unos 8 a 10 cm para cada margarita. Colocamos los pétalos blancos a su alrededor y cosemos sus bases, superponiéndolos un poco. En el centro añadimos un círculo amarillo de 3 a 4 cm con una espiral bordada. Sujetamos un respaldo pequeño de fieltro para esconder las costuras. Repetimos el procedimiento para completar las dos flores blancas.
Paso 8. Hacemos las flores amarillas pequeñas
Reutilizamos el molde de pétalo del girasol, reduciéndolo hasta obtener pétalos de unos 3 cm. Para cada flor pequeña cortamos cinco o seis pétalos y los cosemos alrededor de un circulito amarillo o marrón. Podemos añadir algunos puntos blancos bordados en el centro. Estas flores ayudarán a llenar los espacios libres sin recargar la composición.

Paso 9. Cortamos las hojas verdes con un único molde
Dibujamos una hoja de unos 8 × 4 cm, terminada en punta y con una base estrecha. Con esa única silueta cortamos entre 14 y 20 hojas de distintos tamaños en verde oliva, musgo y oscuro. Si queremos que parezcan hojas más estrechas, reducimos la anchura del papel antes de cortar. Bordamos una nervadura central con hilo crema o verde claro y algunas líneas diagonales hacia los lados.
Paso 10. Confeccionamos ramitas y pequeños botones florales
Para los botones florales cortamos dos o tres pétalos pequeños en amarillo o crema y los enrollamos o superponemos, sujetándolos con hilo del mismo color. Añadimos en su base dos hojitas verdes cortas. También preparamos ramitas decorativas con cordón delgado forrado de hilo verde y pequeñas bolitas de fieltro crema. No hace falta que todas sean iguales; la variación aporta un acabado natural.

Paso 11. Preparamos las bases posteriores de las flores
Detrás de cada flor grande cosemos un círculo de fieltro firme un poco menor que la base frontal. Antes de cerrarlo, incorporamos pequeñas presillas de cordón o tiras de fieltro resistentes en dos puntos separados: una unión superior para sostener la flor y, cuando sea necesario, otra inferior para continuar el colgante. Reforzamos las puntadas atravesando la base, nunca solamente un pétalo, de modo que el peso quede bien distribuido.
Paso 12. Cortamos y organizamos los cordones colgantes
Medimos seis tiras de algodón de longitudes diferentes y dejamos unos centímetros extra para los nudos. Atamos provisionalmente cada tira a la varilla con un nudo firme, colocando las longitudes largas hacia el centro y algunos extremos más cortos a los lados. Extendemos la pieza sobre la mesa y distribuimos los girasoles y margaritas en alturas alternadas para que ninguna flor tape completamente a la otra.

Paso 13. Colocamos las flores sobre las cuerdas
Sujetamos las flores a los cordones por sus presillas traseras reforzadas, haciendo nudos discretos que queden ocultos detrás del fieltro. Distribuimos el girasol grande superior hacia un lado, una margarita hacia el lado opuesto y el segundo girasol un poco más abajo. Ajustamos la otra margarita y las florecitas pequeñas en los huecos. Comprobamos que las cuerdas no atraviesen la cara visible de las flores.
Paso 14. Incorporamos las hojas para enmarcar las flores
Colocamos grupos de dos o tres hojas detrás de cada girasol y margarita, orientándolas hacia los lados y hacia abajo. Los sujetamos mediante puntadas a los respaldos de las flores o a pequeños soportes de fieltro cosidos a los cordones. Añadimos algunas ramas sueltas entre las flores para dar movimiento. Evitamos usar pegamento como única sujeción en cualquier pieza que vaya a colgar.

Paso 15. Enhebramos las cuentas de madera
Por las partes libres de algunos cordones pasamos cuentas de madera natural de unos 10 a 15 mm. Las distribuimos de manera irregular, dejando algunas cerca de la varilla y otras por debajo de los grupos florales. Hacemos un nudo debajo de cada cuenta para que no se deslice. Comprobamos que todas queden bien sujetas y que el cordón no se deshilache.
Paso 16. Confeccionamos los adornos de las puntas
En los extremos inferiores de los cordones cosemos pequeñas bolitas acolchadas amarillas o crema y botones florales con hojas verdes. Para las bolitas basta dibujar círculos y unirlos como una esfera textil sencilla, o usar pequeñas formas de fieltro rellenas. Las sujetamos a las cuerdas mediante una presilla cosida con hilo fuerte y rematamos los nudos escondiéndolos bajo las hojitas.

Paso 17. Preparamos el cordón superior para colgar
Tomamos un cordón de algodón resistente de aproximadamente 90 a 110 cm. Atamos sus extremos cerca de las puntas de la varilla, dejando una forma triangular para la suspensión. Realizamos nudos dobles bien apretados y, si lo preferimos, los aseguramos con varias vueltas de hilo fuerte. Revisamos que las dos sujeciones queden a la misma distancia de los extremos para evitar que la varilla se incline.
Paso 18. Equilibramos y colocamos el colgante en la pared
Levantamos suavemente la pieza por el cordón superior y observamos la distribución del peso. Ajustamos las posiciones de flores, cuentas y hojas hasta que la varilla quede horizontal y los elementos se vean separados. Reforzamos todas las uniones, cortamos los sobrantes de hilo y colgamos la manualidad en un gancho firme, lejos de fuentes de calor. ¡Nuestro colgante floral de fieltro quedará listo para dar alegría a la casa!

Consejos para un resultado bonito y duradero
- Utiliza fieltro firme o refuerzos textiles detrás de las flores grandes para evitar que se doblen al colgar.
- No sobrecargues los pétalos con relleno: una capa delgada crea relieve sin añadir demasiado peso.
- Combina distintos verdes y dos tonos de amarillo para que el conjunto tenga más profundidad.
- Antes de anudar definitivamente las cuerdas, presenta toda la distribución sobre la mesa.
- Usa presillas y costuras reforzadas para sostener cada flor; el pegamento solo puede servir de apoyo provisional.
- Reutiliza el mismo molde de cada tipo de pétalo y una sola hoja para diferentes tamaños.
- Los centros redondos, las cuentas y las bolitas no necesitan hojas de moldes individuales.
- Si hay niños pequeños o mascotas, cuelga la pieza fuera de su alcance: los cordones y cuentas sueltas pueden representar un riesgo.
- Evita instalarlo encima de una cuna, una cama infantil o junto a velas y estufas.
Ideas para decorar con girasoles y margaritas de fieltro
Este colgante quedará precioso en una sala luminosa, en el recibidor, en un cuarto de costura o sobre una pared de color crema. Podemos hacer una versión más rústica utilizando cordones de yute suave y cuentas de madera, o una más delicada con flores blancas y amarillas pequeñas. También es una buena idea de regalo para alguien que ama las flores y las manualidades.

Más tutoriales de flores en fieltro
Si disfrutaste esta manualidad, te recomiendo ver estas 15 ideas para hacer flores de fieltro y también el móvil de abejitas y girasol en fieltro. Son dos proyectos relacionados para seguir practicando con pétalos y adornos colgantes.
¡Y listo, amigas! Con unos retazos de fieltro, una varilla y cordones de algodón tendremos un colgante de pared con girasoles y margaritas de fieltro lleno de color y encanto. ¿A ustedes les gusta más con muchas flores amarillas o combinarían más margaritas blancas?






