¡Hola, amigas! Hoy les traigo una manualidad preciosa para decorar la sala en Navidad: un cojín navideño en forma de casita de jengibre, hecho con tela y aplicaciones de fieltro. Tiene un tejado cubierto de nieve, un gran lazo rojo, ventanas de color amarillo cálido, una puertecita con corona navideña, flores de Nochebuena y pequeños detalles bordados. ¡Parece una casita de cuento!
Lo bonito de este proyecto es que vamos a confeccionar la silueta completa de una casita acolchada, no un cojín cuadrado con un dibujo encima. Prepararemos el frente y la espalda con la misma forma, decoraremos el frente mientras esté plano y lo rellenaremos al final. Trabajaremos con moldes reutilizables y evitaremos crear plantillas para ventanas rectangulares, círculos, lazos y otras formas fáciles de medir.
Importante: las medidas son aproximadas y propuestas para recrear el estilo del proyecto, no proceden de un patrón de costura probado. Antes de cortar la tela, conviene montar una plantilla grande de papel para revisar las proporciones. Las ventanas amarillas se harán con aplicaciones de tela que imitan la luz; este tutorial no utiliza focos, baterías ni instalación eléctrica. La casita es un cojín decorativo y no debe colocarse en cunas.

Medidas aproximadas de la casita navideña
Proponemos una casita terminada de unos 45 cm de ancho por 50 cm de alto, sin contar el lazo que sobresale en la parte superior. Con un margen de costura de 1 cm cortaremos la silueta exterior de aproximadamente 47 × 52 cm.
- Frente y espalda: dos siluetas idénticas de casita de 47 cm de ancho y 52 cm de alto total, incluyendo margen.
- Paredes laterales: marcar 30 cm desde la base hacia arriba en ambos lados de cada silueta.
- Punta del tejado: ubicar el punto más alto a 52 cm desde la base, exactamente a la mitad del ancho; unirlo con las dos esquinas superiores de las paredes para formar el tejado triangular.
- Aplicación marrón de la fachada: una silueta de casa ligeramente menor que el frente, aproximadamente 43 cm de ancho y 47 cm de alto, ajustándola a la base y al contorno del tejado.
- Nieve del tejado: dos franjas blancas onduladas de unos 29 × 10 cm; se adaptan a los lados inclinados del techo y se cruzan en la cúspide.
- Ventana superior: círculo amarillo de 8 cm de diámetro con marco blanco de 11 cm.
- Ventanas inferiores: dos cuadrados amarillos de 9 × 9 cm y dos marcos blancos de aproximadamente 12 × 12 cm.
- Puerta roja: silueta de unos 12 × 20 cm, con parte superior arqueada.
- Vallitas decorativas: dos grupos de cuatro o cinco tablillas blancas de 2 × 8 cm, ajustadas a los lados de la puerta.
- Lazo rojo superior: una cinta de unos 40 × 12 cm para formar las lazadas y dos tiras de 8 × 17 cm para las colas.
- Flores, hojas y corona: un pétalo pequeño de 4 a 5 cm, hojas verdes de 4 a 6 cm y una corona central de unos 5 cm de diámetro.
Estas medidas dejan espacio para los marcos de las ventanas y los adornos. Si cambias el ancho o la altura del cojín, escala la plantilla completa antes de cortar las aplicaciones.

Materiales necesarios
- Tela de algodón o fieltro marrón canela para la fachada, con aspecto de casita de jengibre.
- Tela crema resistente para la base frontal o el respaldo y para los detalles claros.
- Fieltro blanco o tela de peluche corta para la nieve del techo, el borde inferior y los marcos.
- Fieltro rojo para el gran moño, la puerta, las flores y algunos adornos.
- Fieltro verde oliva y verde oscuro para hojas de acebo, ramitas y coronita.
- Fieltro amarillo claro y amarillo dorado para las ventanas que simulan estar iluminadas.
- Pequeños retazos rojos y blancos para los bastones de caramelo decorativos.
- Guata o relleno siliconado suficiente para una casita de aproximadamente 45 × 50 cm.
- Entretela termoadhesiva liviana o guata plana fina para estabilizar las aplicaciones antes de rellenar.
- Hilo crema, rojo, marrón, verde y dorado para costuras, bordados y remates.
- Cintas textiles doradas suaves o hilo de bordar dorado para los detalles, opcionales.
- Tijeras, papel grande para moldes, regla, cinta métrica, marcador lavable, aguja, pinzas, alfileres y máquina de coser opcional.
Moldes optimizados para esta manualidad
Para evitar imprimir demasiadas hojas, recomiendo reunir las piezas verdaderamente necesarias en tres grupos de moldes: 1) silueta completa de la casita, que utilizaremos para el frente y la espalda; 2) nieve ondulada del tejado y puerta arqueada; y 3) una hoja y un pétalo decorativos reutilizables. Un mismo pétalo sirve para las flores grandes y pequeñas ajustando su escala.
Las ventanas son círculos y cuadrados, así que se dibujan directamente con las medidas. Lo mismo ocurre con los rectángulos del moño, las tablillas de la cerca, las bayas y el pomo de la puerta. Los copitos de nieve y las ramitas se bordan a mano, sin usar un molde por detalle.

Cómo hacer un cojín navideño en forma de casita paso a paso
Paso 1. Dibujamos la silueta de la casita sobre papel
Colocamos un papel de al menos 47 × 52 cm y trazamos una línea horizontal de 47 cm para la base. Desde cada extremo subimos 30 cm para las paredes. Marcamos el centro de la base y, sobre esa misma vertical, una altura total de 52 cm. Unimos la punta superior con los dos extremos de las paredes. Así obtenemos una casita con tejado triangular. Comprobamos la simetría antes de recortar.
Paso 2. Cortamos el frente y el respaldo
Usamos el mismo molde de papel para cortar dos siluetas completas en tela resistente: una para la cara delantera y otra para la espalda. Estas medidas incluyen 1 cm de margen de costura exterior. Marcamos por el revés la línea por donde coseremos el contorno. Reservamos la espalda sin decorar hasta el montaje final.

Paso 3. Preparamos la fachada marrón de jengibre
Recortamos una silueta marrón algo menor que el frente para dejar un pequeño borde crema si deseamos. La fijamos sobre el delantero con alfileres o adhesivo textil temporal y cosemos su contorno con puntada sencilla o festón. Planchamos suavemente, usando un paño protector si trabajamos con fieltro. El marrón será la base donde colocaremos puerta, ventanas y adornos.
Paso 4. Cortamos las franjas de nieve del tejado
En papel dibujamos una franja larga y curvada que siga uno de los lados inclinados del techo y termine en ondas suaves, como nieve que cae desde el alero. Usamos la misma forma, invertida, para el otro costado. Cortamos dos piezas en fieltro blanco afelpado o tela de peluche corta, de unos 29 cm de largo y hasta 10 cm de ancho según la curva. Las presentamos sobre el tejado antes de coser.

Paso 5. Cosemos la nieve sobre el techo
Colocamos las franjas blancas con los extremos unidos cerca de la punta del tejado y las ondas orientadas hacia abajo. Cosemos los bordes con hilo crema, procurando que las curvas formen una caída natural. Añadimos un par de puntadas decorativas más largas a lo largo de cada onda para dar apariencia de glaseado. Cuidamos que la parte superior no invada el margen de costura exterior.
Paso 6. Preparamos la ventana redonda del ático
Dibujamos un círculo amarillo de 8 cm de diámetro y otro blanco de unos 11 cm para el marco. Cosemos el círculo amarillo centrado sobre el blanco y añadimos dos líneas blancas cruzadas para simular los cuatro cristales. Rodeamos la ventana con un aro rojo fino o puntadas rojas. La colocamos centrada en la parte triangular de la fachada, debajo de las ondas de nieve.

Paso 7. Cortamos las dos ventanas inferiores
Cortamos dos cuadrados amarillos de 9 × 9 cm, sus marcos blancos de aproximadamente 12 × 12 cm y pequeñas tiras blancas para las divisiones de los cristales. Redondeamos suavemente las esquinas de los marcos para imitar el acabado de glaseado de la casita. Las colocamos a ambos lados de la futura puerta y comprobamos que queden a la misma altura.
Paso 8. Cosemos los marcos y las divisiones
Fijamos primero las aplicaciones blancas de fondo, encima cosemos las partes amarillas y finalmente colocamos tiras blancas finas en forma de cruz. Bordamos una línea roja alrededor del borde exterior de cada marco. No necesitamos luces reales: el amarillo suave ya dará el efecto de ventanas cálidas. La decoración debe quedar plana para que el cojín sea más cómodo.

Paso 9. Dibujamos la puerta roja con arco
Preparamos una puerta de aproximadamente 12 × 20 cm, con parte superior redondeada. La cortamos en fieltro rojo y añadimos por encima unas líneas verticales bordadas, para imitar tablones de madera. Podemos reforzarla con una pieza de entretela fina por detrás. Presentamos la puerta en la parte central inferior, dejando libre el margen de costura de la base.
Paso 10. Decoramos y fijamos la puerta
Cortamos un marco blanco con forma de arco un poco más grande que la puerta. Lo cosemos primero sobre la fachada y luego colocamos encima la puerta roja. Añadimos un pequeño pomo redondo dorado bordado y una corona de hojas verdes en el centro. Para la corona basta formar un aro de fieltro o bordado de unos 5 cm de diámetro y decorarlo con una pequeña cinta dorada.

Paso 11. Confeccionamos las cercas blancas
Cortamos ocho o diez tablillas blancas de unos 2 × 8 cm, con puntas suaves en la parte superior. Distribuimos cuatro o cinco a cada lado de la puerta, sin acercarlas demasiado a los extremos del cojín. Las sujetamos sobre una tira horizontal de fieltro blanco y cosemos el conjunto al frente. Debajo podemos añadir una franja blanca irregular que simule nieve acumulada en el suelo.
Paso 12. Preparamos los bastones de caramelo laterales
A ambos lados de la fachada colocamos tiras delgadas de fieltro blanco y rojo en diagonal para imitar bastones de caramelo. Podemos coser bandas rojas oblicuas sobre una base blanca, o utilizar una cinta estampada de algodón. Las colocamos próximas a los laterales de la casa, dejando sin decorar el margen exterior de costura para facilitar el cierre.

Paso 13. Bordamos copos y ramitas en la fachada
Con hilo blanco bordamos copos de nieve pequeños sobre las zonas marrones que quedaron libres. En los costados del tejado dibujamos ramitas verdes con hojas alargadas y añadimos bayas rojas bordadas o aplicaciones de fieltro plano. No hace falta llenar toda la fachada: unos cuantos detalles distribuidos con equilibrio harán que la casita se vea delicada.
Paso 14. Hacemos las flores de Nochebuena
Dibujamos un pétalo puntiagudo de unos 4 a 5 cm y lo reutilizamos para cortar cinco o seis pétalos rojos por flor. Bordamos una nervadura central y los cosemos alrededor de un centro pequeño dorado. Prepararemos dos o tres flores, incluyendo una para colocar debajo de la ventana superior. Añadimos hojas verdes por detrás para dar más volumen sin utilizar piezas rígidas.

Paso 15. Decoramos las ventanas y el tejado con flores
Colocamos pequeñas flores rojas y ramitas verdes debajo de las ventanas y una flor algo mayor entre el ático y la puerta. Ajustamos la composición antes de coser para que ninguna aplicación tape los marcos. Podemos añadir pequeños puntos dorados en el centro de las flores mediante nudos franceses, evitando cuentas sueltas.
Paso 16. Formamos el gran lazo rojo superior
Cortamos una tira roja de unos 40 × 12 cm. La doblamos, cosemos los bordes, volteamos y formamos dos lazadas. Preparamos dos colas de unos 8 × 17 cm y una tira corta para cubrir la unión central. Cosemos todo con hilo rojo, manteniendo el lazo blando y con buen volumen. En su centro colocamos dos hojas de acebo y tres bayas rojas de fieltro.

Paso 17. Terminamos todos los bordados del delantero
Antes de cerrar el cojín revisamos todas las aplicaciones: la nieve, las ventanas, la puerta, la cerca, las flores y los laterales de caramelo. Bordamos estrellas pequeñas con hilo blanco y puntos dorados en los espacios vacíos. Escondemos los nudos y cortamos las hebras sobrantes por el reverso. Dejamos el lazo superior para fijarlo al final, después de rellenar.
Paso 18. Unimos el frente y la espalda
Colocamos la espalda sobre el delantero con los derechos enfrentados. Sujetamos todo el contorno y cosemos a 1 cm del borde, siguiendo primero un lado, después las inclinaciones del tejado y finalmente el otro lado. Dejamos una abertura de unos 12 a 15 cm en la parte inferior para poder voltear y rellenar. En la punta superior hacemos una pequeña puntada de refuerzo y recortamos el exceso de tela sin cortar la costura.

Paso 19. Volteamos y rellenamos la casita
Damos la vuelta al cojín por la abertura de la base y acomodamos las esquinas y la punta del tejado con ayuda de un utensilio de punta roma. Introducimos guata poco a poco, primero en la parte superior y luego en las paredes y la base. Repartimos el relleno de manera uniforme, sin exagerar para no deformar las ventanas ni las aplicaciones de fieltro.
Paso 20. Cerramos la base y fijamos el lazo
Cerramos la abertura inferior con puntada escondida, procurando que la base conserve una línea recta. Luego sujetamos el lazo rojo a la parte superior del cojín mediante varias puntadas resistentes sobre una pequeña base de fieltro reforzada. Ocultamos las costuras debajo de las hojas de acebo. Finalmente acomodamos las lazadas y las colas para que no oculten el tejado nevado.
Paso 21. Revisamos y colocamos el cojín en la sala
Comprobamos que la casita esté bien cerrada, que sus aplicaciones no tengan hilos sueltos y que el relleno se haya distribuido con suavidad. Podemos apoyarla sobre un sofá, una butaca o una repisa ancha y estable. Como la base es blanda, no está diseñada para sostenerse sola sin apoyo. ¡Así terminamos nuestra tierna casita de jengibre navideña hecha de tela y fieltro!
Consejos para que la casita quede preciosa
- Usa tela marrón canela para la fachada y fieltro blanco suave para conseguir un bonito contraste entre el jengibre y la nieve.
- Elabora primero todas las aplicaciones sobre el delantero plano; después de rellenar será más complicado coserlas.
- Deja libre el margen exterior de 1 cm para que las decoraciones no queden atrapadas en las uniones.
- Para las ventanas utiliza fieltro amarillo y blanco: imita la iluminación sin cables, luces ni pilas.
- Las flores pueden confeccionarse con un único molde de pétalo, reutilizado a diferentes escalas.
- Los círculos de los marcos, los pomos, las bayas y las tiras de la cerca no requieren moldes imprimibles individuales.
- Si quieres una versión más sencilla, elimina las flores pequeñas y conserva el gran lazo, las tres ventanas y la puerta.
- Para evitar deformaciones, coloca relleno en pequeñas cantidades y revisa las dos caras del cojín mientras lo distribuyes.
- Al tener flores y lazo en relieve, úsala como pieza decorativa, no como almohada de descanso ni como accesorio para cunas.
- No acerques esta casita de tela a velas encendidas, estufas ni fuentes de calor.
Ideas para decorar con una casita de jengibre de tela
Esta casita queda preciosa en un sofá beige, junto a un cojín rojo y una manta crema. También podemos hacer una versión pequeña para colocarla en una repisa o combinar varias casitas en colores marrón, verde y rojo. Si prefieres un estilo más invernal, cambia el lazo rojo por uno azul y utiliza bordados plateados en lugar de dorados.
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¡Y listo, amigas! Con retazos de tela, fieltro y unas puntadas de cariño podemos hacer un cojín navideño en forma de casita de jengibre que llenará de ternura cualquier rincón. ¿A ustedes les gusta más el gran moño rojo o el tejado cubierto de nieve?






