🍂 Una hermosa decoración para recibir el otoño
¡Hola, amigas! Hoy vamos a realizar una preciosa guirnalda otoñal hecha a mano, ideal para decorar la chimenea, una repisa, una ventana, una pared o cualquier rincón especial de nuestro hogar.
Vamos a combinar hojas de fieltro en tonos naranja, mostaza, verde, rojo y crema con algunas hojas confeccionadas en tela de cuadros. También prepararemos pequeñas bellotas de tela y añadiremos bayas, cuentas de madera y bonitos lazos de yute en los extremos.
Lo mejor de este proyecto es que podemos aprovechar muchos de esos retacitos de tela y fieltro que solemos guardar después de otros trabajos.
Vamos a realizar cada elemento por separado y, cuando tengamos todo preparado, montaremos nuestra guirnalda.
📏 Medidas aproximadas
Para una guirnalda mediana podemos trabajar con:
Largo total: 120–140 cm
Hojas grandes: 14–17 cm
Hojas medianas: 11–13 cm
Bellotas: 7–9 cm
Separación entre adornos: aproximadamente 6–9 cm
Estas medidas pueden modificarse fácilmente dependiendo del lugar donde queramos colocarla.
✂️ Materiales
Necesitaremos fieltro naranja, mostaza, verde oliva, rojo vino, crema y marrón; pequeños retazos de tela a cuadros; hilo de bordar en colores coordinados; aguja; tijeras; marcador para tela; alfileres; una pequeña cantidad de fibra siliconada; cuerda de yute; cuentas de madera con agujero suficientemente grande para pasar la cuerda; pequeñas cuentas o bolitas rojas, naranjas y mostaza para las bayas; y cinta de arpillera o yute para los lazos.
Podemos utilizar pegamento textil para algunos adornos pequeños, aunque las piezas principales quedarán mucho más resistentes si las cosemos.
🧵 Paso a paso
1. Preparamos los moldes de las hojas
Vamos a utilizar varios diseños para que nuestra guirnalda tenga movimiento y variedad.
Prepararemos una hoja de arce grande, una hoja de arce mediana, una hoja alargada y otra hoja de contorno más sencillo.
Pasamos los moldes al fieltro y recortamos las piezas.
2. Combinamos los colores
Podemos cortar hojas en naranja, mostaza, verde oliva, rojo vino y crema.
También cortaremos algunas utilizando nuestra tela de cuadros.
No necesitamos repetir siempre el mismo orden de colores. Una combinación irregular hará que la guirnalda se vea mucho más natural.
3. Reforzamos las hojas
Para conseguir hojas con un poco más de cuerpo podemos colocar dos piezas iguales una encima de otra.
Sujetamos ambas capas y cosemos alrededor del contorno utilizando pequeñas puntadas visibles.
4. Bordamos las nervaduras
Con hilo marrón, beige o mostaza bordamos primero la nervadura central.
Desde ella hacemos pequeñas líneas hacia los laterales.
Este detalle sencillo transforma muchísimo las hojas y les da ese bonito acabado artesanal.
5. Preparamos las hojas de tela
Para las hojas de cuadros podemos utilizar dos capas de tela.
Colocamos derecho con derecho, cosemos alrededor dejando una pequeña abertura, volteamos y cerramos.
Después marcamos algunas nervaduras mediante puntadas decorativas.
6. Preparamos las bellotas
Ahora cortaremos dos pequeñas piezas para formar el cuerpo de cada bellota.
Podemos utilizar tela de cuadros, beige o cualquier retazo otoñal que combine con las hojas.
7. Cosemos y rellenamos
Unimos las piezas dejando una pequeña abertura.
Volteamos y añadimos muy poca fibra siliconada, solamente la necesaria para darle volumen.
Cerramos la abertura con pequeñas puntadas.
8. Hacemos la parte superior
Cortamos una pequeña pieza marrón para formar la característica “cúpula” de la bellota.
La colocamos sobre el cuerpo y cosemos alrededor.
Añadimos un pequeño tallito en la parte superior.
9. Preparamos las bayas
Podemos utilizar pequeñas bolitas decorativas o hacerlas nosotras mismas con diminutos círculos de fieltro.
Formaremos grupos de tres o cuatro bayas mezclando rojo, naranja y mostaza.
Reservamos todos los grupos para el montaje final.
10. Preparamos la cuerda
Cortamos aproximadamente 150 cm de cuerda de yute para disponer de margen suficiente en ambos extremos.
Antes de comenzar a colocar las piezas, extendemos la cuerda completamente sobre nuestra mesa.
11. Organizamos la composición
Este paso es importante.
Sin sujetar nada todavía, distribuimos sobre la mesa las hojas, bellotas, bayas y cuentas de madera.
Podemos alternar, por ejemplo:
hoja → cuenta → bellota → hoja → bayas → hoja → cuenta.
No necesitamos seguir exactamente esa secuencia durante toda la guirnalda.
12. Colocamos las cuentas
Pasamos las cuentas de madera por la cuerda y las desplazamos hasta la posición deseada.
Podemos hacer pequeños nudos a cada lado para evitar que se muevan demasiado.
13. Sujetamos las hojas
En la parte superior de cada hoja realizaremos una pequeña presilla de hilo o cuerda.
Pasamos por ella la cuerda principal y acomodamos la hoja.
Así conseguiremos que las piezas puedan moverse ligeramente sin quedar completamente rígidas.
14. Añadimos las bellotas
Hacemos una pequeña presilla en el tallo de cada bellota y la colocamos sobre la cuerda.
Alternaremos su posición para evitar que todas queden orientadas exactamente de la misma manera.
15. Colocamos las bayas
Distribuimos nuestros pequeños grupos de bayas en los espacios que necesiten un poco más de color.
Podemos situarlos junto a una hoja o cerca de una bellota.
16. Revisamos las distancias
Extendemos nuevamente toda la guirnalda.
Ahora podremos mover ligeramente las piezas hasta conseguir una distribución equilibrada.
Es mejor realizar esta corrección antes de asegurar definitivamente los nudos.
17. Hacemos los lazos
Con cinta de yute o arpillera preparamos dos bonitos lazos.
Colocaremos uno en cada extremo.
18. Preparamos las asas
Dejamos unos centímetros libres de cuerda en ambos extremos y hacemos una pequeña lazada.
Estas asas nos permitirán colgar fácilmente nuestra decoración.
19. Aseguramos todas las piezas
Revisamos cada hoja, bellota, cuenta y grupo de bayas.
Apretamos los nudos y reforzamos con algunas puntadas aquellas piezas que puedan soltarse.
20. Damos forma a la guirnalda
Finalmente acomodamos las hojas con las manos para que algunas queden ligeramente inclinadas hacia delante y otras hacia los lados.
¡Nuestra guirnalda otoñal estará lista!
🍁 Resultado final
Tendremos una preciosa guirnalda artesanal llena de colores y texturas otoñales, perfecta para darle un ambiente cálido a nuestro hogar.
Podemos colocarla sobre la chimenea, alrededor de una ventana, en una estantería o incluso utilizarla para decorar una mesa especial.
También podemos hacer una versión más pequeña para una puerta o una versión mucho más larga para decorar una escalera.
💡 Consejitos
No intenten conseguir hojas perfectamente idénticas. Las pequeñas diferencias entre unas y otras hacen que este tipo de trabajo se vea mucho más artesanal.
Si utilizan tela muy fina para algunas hojas, pueden añadir una capa de entretela para darles mayor firmeza.
Y antes de sujetar definitivamente los adornos a la cuerda, prueben diferentes combinaciones sobre la mesa. Así será mucho más fácil conseguir una composición equilibrada.





