¡Hola, amigas! Hoy vamos a aprender cómo hacer saquitos navideños de fieltro en tres tamaños, inspirados en el traje de Papá Noel. Son unas bolsitas rojas con cinturón negro, hebilla dorada, borde blanco y cordones para cerrarlas. Las podemos colocar juntas como decoración, llenarlas con pequeños regalitos envueltos o usarlas como envoltorios reutilizables en Navidad.
Lo más bonito es que los tres saquitos comparten la misma técnica de costura: confeccionaremos una base circular, levantaremos el cuerpo rojo, colocaremos el cinturón y prepararemos un canal de tela por el que pasará el cordón. En el tamaño mediano añadiremos una combinación de retazos escoceses, y en el pequeño unas puntadas en forma de copitos. Todo se hace con tela y fieltro, sin crochet.
Nota: las medidas son orientativas y están pensadas para recrear el conjunto de la imagen. Antes de cortar, conviene probar el molde en papel. Estos saquitos son para regalos pequeños y decoración; no están diseñados para cargar objetos pesados, transportar alimentos sin envolver ni dejarlos al alcance de bebés si llevan cuentas o cordones.

Medidas para hacer los tres saquitos navideños
Las siguientes medidas son de corte, con margen aproximado de 0,75 cm en las uniones y 1,5 cm para el dobladillo superior. Con ellas obtendremos tres tamaños proporcionados. Puedes ampliarlos o reducirlos si deseas preparar un juego diferente.
- Saquito grande: rectángulo rojo de 77 × 40 cm y círculo rojo de 25,5 cm de diámetro para la base. Tamaño final orientativo: 24 cm de diámetro y 38 cm de alto antes de fruncir.
- Saquito mediano: rectángulo rojo de 58 × 32 cm y círculo rojo de 19,5 cm de diámetro. Tamaño final orientativo: 18 cm de diámetro y 30 cm de alto antes de fruncir.
- Saquito pequeño: rectángulo rojo de 42,5 × 25 cm y círculo rojo de 14,5 cm de diámetro. Tamaño final orientativo: 13 cm de diámetro y 23 cm de alto antes de fruncir.
- Bandas negras para los cinturones: 6 cm de ancho para el grande, 5 cm para el mediano y 3,5 cm para el pequeño; el largo se ajusta al contorno de cada saquito.
- Hebillas: rectángulos decorativos dorados de unos 7 × 6 cm, 6 × 5 cm y 4,5 × 4 cm, respectivamente.
- Canales para el cordón: tiras de algodón rojo de 3,5 a 4 cm de ancho; largo igual al contorno de cada bolsa, con los extremos doblados hacia dentro.
- Volante por encima del cierre: dejar aproximadamente 8 cm en el grande, 6 cm en el mediano y 5 cm en el pequeño.
- Cordón: aproximadamente 110 cm para el grande, 90 cm para el mediano y 70 cm para el pequeño; ajustar la longitud después de probar el fruncido.
- Borde blanco superior: tiras de fieltro o tela crema de unos 2,5 cm de ancho; en el pequeño podemos hacerlas de 2 cm.
Para la circunferencia de la base usamos el cálculo diámetro × 3,14. Las longitudes propuestas para los rectángulos ya contemplan aproximadamente 1,5 cm de margen para cerrar la costura lateral. Si el fieltro es muy grueso, prueba la unión con alfileres o pinzas antes de coser.

Materiales necesarios
- Fieltro rojo de buena calidad o tela roja de algodón grueso para los tres cuerpos.
- Fieltro negro para los cinturones de Papá Noel.
- Fieltro dorado o tela dorada para las hebillas; también sirve bordar el contorno con hilo dorado.
- Fieltro crema o blanco para los bordes superiores y los adornos festoneados.
- Retazos de tela escocesa roja y verde y tela crema para decorar el saquito mediano.
- Fieltro verde para las hojas de acebo y pequeños retazos rojos para las bayas.
- Cinta de algodón rojo o tela fina para confeccionar los canales interiores de los cordones.
- Cordón de algodón color natural o dorado suave para cerrar las bolsas.
- Pequeñas cuentas de madera decorativas para las puntas, opcionales; pueden sustituirse por nudos.
- Hilo blanco, rojo, negro, verde y dorado para puntadas decorativas.
- Entretela o fieltro firme para reforzar la base si es necesario.
- Regla, cinta métrica, lápiz textil, tijeras, aguja, alfileres o pinzas y máquina de coser opcional.

Moldes sencillos para estos saquitos
No necesitamos una gran colección de moldes. Las piezas principales son tres rectángulos y tres círculos, que podemos dibujar con las medidas indicadas sin imprimir patrones. Los cinturones son tiras rectas y las hebillas, rectángulos. Solo puede resultar útil conservar un pequeño molde de hoja de acebo para recortar todas las hojas en dos tamaños y, si queremos, una curva repetible para los bordes blancos del saquito pequeño.
Así reducimos la cantidad de imágenes del tutorial y facilitamos que las amigas puedan adaptar el proyecto a otros tamaños sin descargar decenas de moldes.

Cómo hacer saquitos navideños de fieltro paso a paso
Paso 1. Elegimos los tamaños y preparamos las piezas
Comenzamos por decidir si vamos a confeccionar los tres tamaños o solamente uno. Trazamos con regla los rectángulos rojos y dibujamos cada círculo de la base usando el diámetro correspondiente. Cortamos todas las piezas y marcamos con una pequeña señal la mitad del contorno de las bases y la mitad del borde inferior de cada rectángulo para poder distribuir la costura.
Paso 2. Comprobamos las proporciones antes de coser
Enrollamos provisionalmente cada rectángulo rojo para comprobar que forme el cuerpo de un saco. Presentamos el círculo de la base y verificamos que las longitudes encajen. Esta comprobación es importante porque el espesor y la elasticidad del material pueden variar. Si utilizamos tela que se deshilacha, rematamos los bordes o añadimos un forro sencillo.
Paso 3. Cortamos los cinturones negros
Con fieltro negro cortamos una franja horizontal para cada tamaño: más ancha en el grande, mediana en el segundo y estrecha en el pequeño. Cada banda debe rodear cómodamente el cuerpo sin comprimirlo. Las presentamos sobre los rectángulos todavía planos, dejando libre la zona superior reservada para el cierre con cordón y el volante fruncido.
Paso 4. Preparamos las hebillas doradas
Dibujamos tres rectángulos dorados y recortamos un rectángulo interior más pequeño para que parezcan hebillas de cinturón. Si el fieltro es muy suave, podemos reforzarlo con entretela o crear las hebillas bordando un marco ancho con hilo dorado sobre una base negra. Añadimos en el centro una pequeña trabilla horizontal dorada de tela.
Paso 5. Cosemos los cinturones y las hebillas
Centramos cada franja negra sobre su pieza roja y la cosemos por arriba y por abajo con puntadas crema o blancas visibles, imitando el estilo artesanal de la imagen. Colocamos la hebilla dorada en el centro de lo que será la parte delantera. Cosemos primero los laterales de la hebilla y después la trabilla, manteniendo todos los adornos suaves y planos.
Paso 6. Decoramos el saquito grande con acebo
Cortamos dos o tres hojitas verdes con un único molde reutilizable y les damos pequeños picos en los bordes. Bordamos una nervadura central, preparamos tres bayas rojas de fieltro y cosemos el conjunto cerca del costado frontal, por encima del cinturón. Es preferible utilizar círculos de tela bien fijados en lugar de piezas rígidas pegadas.
Paso 7. Añadimos el detalle de retazos al saquito mediano
Para que el modelo mediano se vea distinto, preparamos dos o tres rectángulos de tela escocesa y crema. Los colocamos en una franja vertical de un lateral, desde debajo del cinturón hasta cerca de la base, dejando libres los márgenes de costura. Los cosemos como pequeñas aplicaciones de patchwork con hilo rojo. Si deseamos simplificarlo, podemos utilizar una sola tira de tela escocesa.
Paso 8. Bordamos los detalles del saquito pequeño
Con hilo blanco bordamos uno o dos copitos de nieve sencillos en el frente rojo del saquito pequeño. Para cada copo bastan seis líneas cortas que parten de un centro. También podemos reservar una franja blanca ondulada para la parte inferior y coserla antes de cerrar el cuerpo. No hace falta un molde independiente para los copos.
Paso 9. Cerramos la costura lateral de cada saquito
Doblamos el rectángulo con los derechos enfrentados y hacemos coincidir los extremos de los cinturones. Cosemos la unión lateral a unos 0,75 cm del borde, cuidando que las decoraciones queden alineadas. Abrimos suavemente el margen de costura. Al dar vuelta la pieza, tendremos un cilindro rojo con su cinturón negro rodeándolo.
Paso 10. Unimos la base circular al cuerpo
Colocamos el cilindro del revés y fijamos el círculo de su tamaño al borde inferior, distribuyendo primero cuatro puntos de referencia y después el resto del perímetro con pinzas. Cosemos alrededor con puntada uniforme, sin estirar el material. Si utilizamos fieltro grueso, también podemos hacer una unión visible con punto festón por el derecho.
Paso 11. Reforzamos la base y damos forma
Si vamos a colocar pequeños regalos, podemos añadir un segundo círculo interior de fieltro firme, ligeramente menor que la base, para que el saco no pierda su forma. No empleamos cartón si deseamos lavar la pieza. Damos vuelta al saquito y acomodamos las uniones de la base hasta obtener una forma redondeada, como las bolsas de la imagen.
Paso 12. Preparamos el dobladillo superior
Doblamos unos 1,5 cm del borde superior de cada bolsa hacia el revés y cosemos o rematamos con puntadas pequeñas. Este remate evita que la tela se deshilache y deja una orilla limpia por encima del cordón. Si usamos fieltro que no deshilacha, basta una terminación sencilla, sin crear demasiado grosor.
Paso 13. Colocamos la tira blanca del borde
Cortamos tiras blancas o crema de 2 a 2,5 cm de ancho y las adaptamos al perímetro de las aberturas. Las colocamos cerca del borde superior, dejando que la parte clara se vea cuando frunzamos la boca de cada saquito. Cosemos con hilo rojo haciendo puntadas de festón, un detalle que destaca especialmente en el saquito grande.
Paso 14. Formamos el canal para el cordón
Cortamos una tira de tela fina roja para cada saco y doblamos sus dos extremos cortos. En la parte exterior del cuerpo, a unos 8 cm del borde superior en el grande, 6 cm en el mediano y 5 cm en el pequeño, colocamos la tira horizontalmente alrededor del saquito. Cosemos solo sus bordes largos, dejando abiertas las dos puntas en el frente o en un costado. Así queda un túnel por donde podrá correr el cordón sin perforar el fieltro principal.
Paso 15. Pasamos el cordón y hacemos el primer fruncido
Con un pasacintas introducimos el cordón por uno de los extremos del túnel, lo hacemos recorrer todo el contorno y lo sacamos por la otra abertura. Dejamos las dos puntas accesibles y tiramos con suavidad para comprobar que el saco se cierra y abre sin romper las costuras. Por encima del cordón quedará el volante rojo con borde crema, tal como aparece en la referencia.
Paso 16. Terminamos los extremos de los cordones
Cortamos los cordones a la longitud que resulte más cómoda. Podemos hacer un nudo en cada punta o añadir una cuenta grande de madera bien asegurada. Para un acabado seguro y sencillo, recomiendo utilizar solo nudos y un poco de hilo enrollado sobre sus extremos, especialmente si las bolsas se guardarán cerca de niños.
Paso 17. Repetimos el mismo procedimiento en los tres tamaños
Ahora aplicamos la misma técnica a los sacos grande, mediano y pequeño, respetando su círculo de base y el largo de cada cuerpo. El cinturón negro y la hebilla dorada deben conservar una proporción parecida en los tres. En el pequeño las decoraciones serán más sencillas para que no se vea recargado.
Paso 18. Revisamos el interior y las costuras
Comprobamos que la unión de la base no tenga aberturas, que las hebillas estén bien sujetas y que el cordón se deslice con facilidad. Cortamos los hilos sobrantes y revisamos el dobladillo. Si deseamos un interior más elegante, podemos preparar un forro independiente con las mismas piezas, ligeramente menor, e introducirlo antes de coser el remate superior.
Paso 19. Llenamos las bolsitas navideñas
Podemos utilizar los saquitos para guardar pequeños adornos, tarjetas, chocolates o caramelos previamente envueltos. El grande queda bonito con un conjunto de regalos ligeros, el mediano con sorpresas y el pequeño con unos pocos dulces empaquetados. No sobrecargamos las bases ni colocamos objetos puntiagudos que puedan dañar la tela.
Paso 20. Acomodamos el juego de tres saquitos
Colocamos el saquito grande a un lado, el mediano al otro y el pequeño al frente para que se aprecien las diferentes alturas. Estiramos ligeramente los volantes de las bocas, acomodamos los cordones y ponemos las hebillas mirando hacia delante. ¡Así terminamos nuestro juego de saquitos navideños de fieltro inspirados en el traje de Santa Claus!
Consejos para conseguir un acabado más bonito
- Utiliza fieltro de grosor medio o tela firme; si es demasiado rígido, será difícil fruncir la parte superior.
- Para un cierre suave, confecciona el canal con algodón más fino y no con varias capas de fieltro grueso.
- Presenta las hebillas y los cinturones sobre la tela plana antes de unir los laterales del saquito.
- Si el saco se usará muchas veces, refuerza la base con una segunda capa de tela o fieltro.
- Para el saquito mediano aprovecha retazos navideños sin crear aplicaciones demasiado gruesas.
- Las hojas de acebo pueden repetirse a distintas escalas usando un único molde.
- Los círculos de base, cinturones, hebillas y copitos sencillos no necesitan moldes impresos.
- Evita botones pequeños o cuentas que puedan desprenderse; los cordones largos requieren supervisión si hay niños en casa.
- Los saquitos son decorativos y no deben colocarse cerca de velas encendidas ni de fuentes de calor.
Ideas para utilizar estas bolsas de Santa Claus
Además de reunirlas en una bandeja de madera, podemos colgar pequeñas tarjetas con nombres, colocarlas bajo el árbol de Navidad o preparar un juego de bolsitas para obsequios. También es posible personalizarlas cambiando el rojo por verde bosque o blanco, aunque el cinturón negro y la hebilla dorada son los detalles que más recuerdan al traje de Papá Noel.
Más ideas de bolsitas y regalos de Navidad
Si te gustó esta manualidad, también puedes ver cómo hacer una bolsita navideña de Santa Claus con moldes y este tutorial de bolsas navideñas para dulces paso a paso. Son ideas útiles para seguir confeccionando detalles bonitos con tela y fieltro.
¡Y listo, amigas! Espero que disfruten confeccionando estos saquitos navideños de fieltro en tres tamaños. Son sencillos de personalizar y podemos usarlos una y otra vez. Cuéntenme, ¿cuál les gusta más: el grande, el mediano o el pequeñito?






